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Jesus Gazol

Dos días de Julio, la Guerra Civil en Lanaja (1)

Dos días de Julio, la Guerra Civil en Lanaja (1)

Los ataques de las tropas nacionales sobre Lanaja, los días 24 y 25 de Julio de 1936

La historia (pequeña historia) de los pequeños lugares en raras ocasiones ha salido a la luz de forma escrita. Lo habitual es que se conserven leyendas más o menos fiables que se van pasando de padres a hijos durante generaciones. Así sucede en Lanaja con sus mejores historias: El Toro de Oro, Cucaracha...

La guerra civil fue cruel en toda España, cerca 300.000 muertos contando la represión posterior. En Lanaja la guerra causó 60 muertos entre los bombardeos, el frente y los fusilamientos.

Los primeros días tras el alzamiento del General Franco del 18 de Julio de 1936 fueron de una total agitación: En Aragón, los sublevados se hicieron con el control de Zaragoza a pesar de la resistencia de los sindicatos obreros; las tapias del cementerio de Torrero pronto empezaron a escuchar los tiros de los pelotones de fusilamiento. En Huesca También triunfó la sublevación con la consiguiente “escarda” de personas de izquierdas incluido el alcalde.

En muchos pueblos de Aragón la división entre los vecinos: ricos y pobres, propietarios y jornaleros, izquierdas y derechas, que se había acrecentado durante los últimos años llega al extremo violento que nadie pensó en serio.

En los pueblos bajo el control republicano, los milicianos locales, o los venidos de la parte de Cataluña encerraron sin pérdida de tiempo a la gente de derechas, particularmente los ricos propietarios, posiblemente con la intención de servirse de ellos como rehenes. En algunos casos esas detenciones acabaron en matanzas al enterarse de los fusilamientos sumarios que realizaba el otro bando.

En los lugares bajo el control de los militares alzados, los represaliados fueros los políticos de izquierdas y los líderes sindicales. Expediciones de diversas banderas de la Falange salieron de Zaragoza con destino a los pueblos del entorno. El resultado dependió de la oposición encontrada; habitualmente entraban y fusilaban a unos cuantos a partir de los informes de los derechistas de la localidad.

Hay coincidencias de método en la forma de actuar de las banderas de Falange en estas expediciones de ocupación y castigo. En Torres de Berrellén se llevaron a 12 personas y las fusilaron a la salida del pueblo. En Lanaja también eligieron a 12 como ya comentaré más adelante.

El Pueblo de Lanaja no escapó a esta suerte. Los ricos que no huyeron a tiempo , el cura, el sacristán , y otras personas de derechas fueron detenidas y tras ser paseadas por el pueblo entre los abucheos de grandes y chicos, fueron encarceladas. Su lugar de encierro fue el antiguo edificio de sindicatos, en el mismo sitio donde se levanta en la actualidad el nuevo Ayuntamiento, en la Plaza Mayor.

En Zaragoza, los periódicos no salieron a la calle hasta el día 23 de Julio cuando los editores, bajo el control del ejército comenzaron a servir al aparato de propaganda de Franco.

La noticia que da pié a este artículo, sobre las expediciones realizadas contra la población de Lanaja sale el día 28 de julio en El Noticiero.

Asimismo. el día 30 se publica la misma noticia con un par de párrafos añadidos al final en el Heraldo de Aragón, señal inequívoca de la actuación de la censura militar.

Por otra parte se dispone de la información oral de los vecinos de Lanaja, ya que muchos de ellos participaron en la defensa del pueblo directa o indirectamente. Los testimonios, de primera y segunda mano son tan abundantes que están perfectamente contrastados.


En busca de la verdad.

“En la guerras la primera víctima es la verdad”. Y no solamente en las guerras... A diario vemos como se dan noticias diferentes sobre los mismos hechos o cómo los políticos mienten descaradamente sobre cuestiones obvias que todo el mundo conoce.

Podemos considerar la mentira como una capacidad propia de la mente humana, algo que hacemos mejor que el resto de los animales.

Los estudiosos de la prehistoria estiman que la aparición del habla en los humanos proporcionaba una ventaja evolutiva a los que la manejaban bien (los políticos primitivos) porque permitía engañar con más facilidad: eludir responsabilidades, acusar a otros componentes del clan, etc.

Según esto, las primeras palabras que debió de pronunciar la especie humana fueron para mentir; algo parecido a la típica expresión infantil “- ¡Yo no he sido!”.

Así pués, dado que hay versiones diferentes, una documentada en la prensa rebelde y otra oral, contada por testigos presenciales, las reflejaré en varios colores de texto:


  • En azul, La noticia de Heraldo de Aragón de 30 de julio de 1936 , lado nacional.

  • En rojo, La versión del lado republicano contada por vecinos de Lanaja incluidas grabaciones de audio.

  • En amarillo Los comentarios particulares que me parecen necesarios para entender mejor los hechos.

     
        Continuará...
 


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